Cómo decorar un piso nuevo: Guía fácil y actual para conseguirlo

Los tiempos han cambiado, las costumbres, los gustos, la decoración y, como no, la manera en la que alquilamos un piso. Unos cuantos años atrás, la costumbre era alquilar pisos vacíos y te las apañabas para equiparlo todo como querías. O, mejor dicho, como podías.

Sin embargo, hoy en día alquilamos pisos ya amueblados y prácticamente equipados con todo. Solo tenemos que limpiar, llevar nuestros objetos personales y a vivir.

Todos queremos considerar el lugar donde vivimos como nuestro, darle nuestro toque más personal, que nos identifique, que nos haga sentir feliz con lo que nos rodea. Todo eso es difícil conseguir en un piso alquilado si lo dejamos tal y como está nada más entrar.

 

Por eso, en este artículo te proponemos 15 ideas para que conviertas tu piso alquilado, frio y distante, en un lugar especial, intimo, diferente y muy “tuyo”.

Ten en cuenta que un piso alquilado no es de tu propiedad, por lo que hay algunos cambios que vas a tener que comunicarlo y pedir autorización al arrendador para poder llevarlos a cabo. No obstante, son cambios que van a mejorar la vivienda y es muy probable que no te ponga ningún inconveniente en que los hagas.

Otros cambios van a ser muy fáciles de realizar y no vas a tener que pedir permiso al propietario. Simplemente tendrás que guardar en cajas todo aquello que quites para volver a dejarlo en su sitio si alguna vez tienes que dejar el piso, por el motivo que sea.


1. Cambia el color de las paredes.

Una de las primeras y más principales impresiones que nos llevamos al entrar a un piso es el color que tienen las paredes, la claridad u opacidad que generan y lo cuidadas o descuidadas que estén.

Por lo general, cuando alquilamos un piso el color de las paredes no nos gusta nada o, al menos, nosotros no las hubiéramos pintado así. Aunque bueno, hay que entender que sobre gustos no hay nada escrito y que el propietario es totalmente libre de pintarlo a su buen entender.

Fuente: Zillow
Fuente: Pinterest

Por ello, una de las primeras cosas que tienes que cambiar cuando alquilas un piso es el color de las paredes (siempre con el visto bueno del propietario) y ponerlas a tu gusto.

Píntalas de blanco para darle mayor luminosidad y profundidad y así tener mayores posibilidades de “hacer tuya” la vivienda arrendada mediante la decoración. Te recomendamos también, utilizar algún color más fuerte y llamativo en alguna pared, por ejemplo, en el salón. Es un toque que dará mucha personalidad y hará tuyo el decorado.

2. Añade un “Wall art”.

Cuando hablamos de “Wall art” nos referimos a una pared repleta de murales, cuadros, marcos bonitos con fotografías de lugares donde has estado o donde os gustaría ir…

Elige una pared (ya sea en el salón, recibidor o del dormitorio), pon un pequeño mueble para, además de bonito, dotar ese espacio de funcionalidad, y añade un montón de cuadros, pinturas o fotos de diferentes tamaños, con mucho colorido, que te encanten y que, además, tengan un valor sentimental para ti y los tuyos. Con ello, conseguirás un rincón que te llenará el alma y alegrará los días más difíciles.

Fuente: Munduk

Nuestro consejo: como a los propietarios no les suele hacer mucha gracia que hagas agujeros en las paredes, utiliza adhesivos para instalar tu Wall art. En las ferreterías o tiendas especializadas podrán asesorarte bien sobre qué adhesivos son más apropiados para cada tipo de pared y cada cuadro, marco u objeto que quieras colgar.

3. Fotografías. No hay nada más personal que tus recuerdos ilustrados.

Para hacer tuyo el piso que has alquilado, no hay mejor manera de llenarlo de recuerdos, de poner en cada estancia de la casa unas cuantas fotografías que te trasporten a aquellos lugares que visitaste, que recuerden los viajes por el mundo que hiciste o aquellos momentos que tan especiales fueron para ti.

Unas fotos en el recibidor encima de la consola o el aparador, en el salón junto al sofá sobre una mesita auxiliar, en el dormitorio sobre la cómoda o incluso en el baño para alegrarte cada vez que te laves los dientes.

Fuente: Elle Decor

Para ello, juega con los marcos, los tamaños, el color o la forma. Conseguirás, además de un precioso recuerdo, añadir pequeños toques en la decoración que harán que sientas todavía más tuya la casa que has alquilado.

4. Dale tu toque personal con la decoración.

Es muy importante que, para hacer tuyo la vivienda que has alquilado, tengas muy en cuenta la decoración, pues es el toque de personalidad más característico y crucial de un hogar.

Estudia cada rincón de la casa, imagínatelo, visualízalo, baraja diversas opciones de decorado y arriésgate.

Si has alquilado la vivienda amueblada y no quieres demasiados quebraderos de cabeza con el destino de esos muebles (pedirle permiso al propietario para cambiarlos, qué hacer después con ellos, donde guardarlos…), utiliza tu imaginación exclusivamente para decorarlos a tu gusto.

Fuente: Munduk

Utiliza jarrones, cestas para ordenar, espejos, figuritas decorativas, velas, cuencos, candelabros, relojes o cristalería. Tienes un sinfín de opciones para decorar tu piso alquilado. ¿Quieres hacerlo tuyo? ¡Ponte a decorarlo como te salga del alma!

5. Escoge las sábanas que más se identifiquen con tu personalidad.

Uno de los espacios que más horas utilizamos al día y donde más a gusto y tranquilos nos sentimos es en la cama.

En muchas ocasiones, los pisos alquilados ya vienen equipados con la ropa de cama. El problema de eso es que no sabemos el tiempo que tienen, ni lo limpios que están, para qué se han utilizado antes y, por supuesto, probablemente no nos gusten.

Por eso, una importante recomendación es cambiar toda esa ropa de cama por una más acorde a tu gusto y que pueda identificar tu personalidad. De lino, de algodón, de un único color, a rayas, a topitos…escoge aquellas que te hagan sentir más a gusto con tu dormitorio, que te haga sentir relajada cada vez que te acuestas y feliz de la casa que tienes.

Fuente: Shakemyblog
Fuente: Pinterest

Combínalo con diferentes cojines, con mantas que te enamoren y con pequeños detalles en la habitación que la hagan totalmente tuya.

Si todavía quieres hacer tu cama más personal, cambia el colchón por uno que se adapte a tu cuerpo, que te permita una relajación y un descanso completo. Eso sí, siempre comunicándolo al arrendador y acordando con él el destino del antiguo y viejo colchón.

6. Puertas y tiradores, ¡no me gustáis!

Quizá este punto sea uno de los más difíciles de realizar porque necesitas la autorización del propietario, ya que cambiar los tiradores y, sobre todo, pintar las puertas supone un importante cambio en la vivienda, y porque necesitas material de carpintería y un poco conocimiento sobre el tema (si quieres hacerlo tú mismo) o llevarlo a un especialista, teniendo que hacer una inversión en ello.

No obstante, si conseguimos convencer o llegar a un acuerdo con el arrendador, un cambio en el color de las puertas y unos nuevos tiradores dará un efecto totalmente nuevo al piso, un cambio radical.

Fuente: Delikatissen

Tal y como te hemos comentado en el primer apartado de este artículo respecto a las paredes, nuestra recomendación es que pintes las puertas de color blanco por la profundidad, luminosidad, por ser más combinable con todo tipo de decoración y, porque, dadas estas características, resultará más accesible convencer al propietario.

En caso de que el arrendador no te deje pintar las puertas, no te preocupes, también hay solución: el vinilo decorativo. Puedes utilizar este tipo de material y pegarlo a las puertas; elige formas, color, dibujos y hazlo tuyo. Es un método con el que también obtendrás resultados bonitos y muy personales.

Por lo que respecta a los tiradores, unos plateados siempre quedan bien con el blanco de las puertas, son combinables con el vinilo que utilices y, además, nunca pasan de moda. Bien es cierto que el dorado está muy de moda y te puede quedar muy bonito y vintage, pero resulta un poco más difícil de combinar.

Fuente: Munduk

Ten en cuenta que los tiradores que quites vas a tener que guardarlos a buen recaudo por si tienes que dejar la casa en algún momento y el propietario te pide que vuelvas a dejarlo todo tal y como estaba.

7. Cambia lámparas e ilumina cada rincón.

Aunque es también un punto que no depende de nosotros totalmente, si lo hablamos con el propietario es posible que podamos llegar a algún acuerdo y tener la opción de cambiar las lámparas de la casa.

La iluminación de una vivienda es muy importante para la vitalidad y alegría que desprenda tu hogar, y habla mucho de ti y de tu personalidad.

Por eso, es fundamental tener una buena iluminación en todas las estancias de la casa, bien sea con lámparas de techo, con lámparas de pie, de sobremesa o con flexos.

Fuente: Munduk
Fuente: Pinterest

Las lámparas colgadas son las más difíciles de cambiar porque los propietarios normalmente se niegan a hacer más agujeros en el techo o a hacer nuevas instalaciones que supongan un desperfecto en el caso de que dejaras la vivienda por cualquier motivo.

De este modo, te recomendamos que te decantes por lámparas de pie porque, además de haber muy bonitas y a buenos precios, pueden ocupar rincones vacíos que no admiten demasiados complementos y son una herramienta de decoración con la que acertaremos seguro.

Aprovecha los muebles grandes para poner encima lámparas pequeñas o flexos, del estilo que quieras (a nosotros el que más nos gusta es el estilo industrial), así como candelabros con velas dentro, sobre todo para el baño, le dará un toque muy íntimo, personal y muy romántico para compartir un baño relajante con tu pareja.

8. La suerte de tener un balcón o terraza.

Los pisos con balcón o terraza están muy cotizados, se alquilan en un abrir y cerrar de ojos. Si has tenido la suerte de hacerte con uno de ellos, dale un toque de personalidad y conviértelo en un espacio de comodidad, disfrute y diversión.

La decoración y organización de este espacio va a depender mucho del tamaño del balcón o terraza, de la planta en la que esté la vivienda y de la orientación en la que se encuentre. Para nosotros, la mejor orientación es hacia el este, obteniendo mayor luz natural por ser donde sale el sol; aunque la orientación sur también está muy cotizada, pues podemos disfrutar de la luz del amanecer (dependerá de si tienes un piso esquinero) y de la luz cálida y tenue de la puesta de sol.

Fuente: Depto51

Pon una zona de lectura y relax al sol con unas tumbonas cómodas y coloridas, ameniza tus cenas y reuniones con un hilo musical (bastará con un altavoz bluetooth que podrás encontrar por precios muy buenos) o crea tu propio paraíso natural añadiendo unas cuantas plantas.

A pesar de que un balcón o terraza puede ser un espacio para disfrutar, va a depender mucho del clima que tengas. Si vives en zonas frías o lluviosas, no inviertas mucho dinero en acondicionar ese espacio, pues no podrás disfrutarlo mucho. En cambio, si el tiempo te permite disfrutar a menudo del sol, ¡adelante! Contarás las horas que quedan para volver a casa y relajarte en tu zona favorita.

Fuente: Pinterest

9. Alfombras mágicas.

Uno de los aspectos principales y más característico de una vivienda es el tipo de suelo que tiene, ya sea de azulejos, tarima, parqué… Cuando alquilamos un piso, el suelo es el que es y no hay opción de cambiarlo; porque el `propietario no nos va a dejar, porque al fin y al cabo es un piso que hemos arrendado sin saber exactamente el tiempo que vamos a estar, porque habría que invertir mucho dinero para no ser de nuestra propiedad y otras muchas lógicas razones que nos va a impedir renovar el suelo.

Fuente: Munduk

No obstante, si hemos visto un piso para alquilar que se adecúa a todos nuestros requisitos y exigencias y cuya única pega es que el suelo es muy feo y no nos gusta, ¡no te preocupes! Hay diferentes formas de disimularlo.

La primera manera de ocultar el suelo es incorporar alfombras a nuestro ambiente, ya sea en el recibidor, en el salón o el dormitorio. Elige una alfombra grande, que llame la atención, pero sin ser muy chillona y ponla en lugares que no estén muy sobrecargados de objetos y decoración. Eso ayudará a que la alfombra sea el foco de atención y dejes de estar pendiente del suelo.

Fuente: Pinterest

Otra manera de disimular el suelo es hacer un buen uso de la decoración, de la que ya te hemos hablado: pon unas preciosa lámparas, añade una pared “Wall art”, cuelga espejos y relojes auténticos y peculiares, utiliza jarrones, figuras decorativas o plantas pequeñas sobre los muebles. Con ello conseguirás centrar la mirada en todos y cada uno de los detalles decorativos que has puesto y despreocuparte por el suelo.

10. Vinilos decorativos para todo.

Si el arrendador del piso que has alquilado es un poco reacio a que pintes las paredes de otro color por miedo a que no lo dejes como estaba cuando tengas que dejarlo, utiliza vinilos de pared, pues son menos invasivos, fáciles de quitar si te tienes que ir y quedan muy bonitos y originales.

Fuente: Love Vinilos

Puedes utilizar este tipo de complemento decorativo en distintos lugares, además de en las paredes, como puede ser las puertas, los cristales, la mampara de la ducha, electrodomésticos, muebles o los azulejos, cenefas o baldosas de tu baño o cocina, por ejemplo.

Hay diferentes tipos de vinilos para utilizar, dependiendo del lugar y superficie donde lo pongas. Hay vinilos cuyo uso está más recomendado para espacios exteriores ya que son más resistentes al sol o a la lluvia y viento.

También hay vinilos decorativos más recomendados para interior que se adhieren muy bien a distintas superficies y texturas, como puede ser una pared de gotelé.

Fuente: Munduk

Y, por último, hay vinilos más recomendados para superficies totalmente lisas y muy fáciles de poner, pues únicamente hay que pegarlos sobre la ventana o mampara de la ducha de baño y listo.

En resumidas cuentas, los vinilos decorativos son muy fáciles de poner, no vas a tener que contratar a nadie para ello (siempre que seas un poco manitas, claro está) y son bastante económicos. Conseguirás un toque divertido y personal con una inversión mínima.

11. ¿Amueblado y aburrido? No, gracias.

Si has alquilado un piso vacío, por equipar y amueblar, tienes todas las posibilidades abiertas para poder dejarlo tal y como te gusta. Pon un bonito y cómodo sofá para relajarte, un buen mueble de televisión para tus sesiones de cine, un aparador único para recibir a tus invitados, etc.

Fuente: Pinterest

Si por el contario, eres de los que ha alquilado una vivienda amueblada y no te gustan, ¡tranquilo! Podemos solucionarlo.

Cambia la distribución de la casa y pon aquellos muebles que menos te gusten en zonas que sean menos usadas y visitadas, o donde puedan pasar por alto porque te has enamorado de la decoración complementaria.

¿Te convencen los muebles, pero quieres más? ¡Perfecto! Dale tu toque al mobiliario llenando aquellos pequeños huecos vacíos convirtiéndolos en rincones con encanto, por ejemplo, con una meza auxiliar al lado del sofá; con una preciosa cómoda que acompañe a tu cama y mesitas y te sirva para guardar la ropa o una consola de madera y metal para la entrada, dando un aspecto distinto a lo que había antes, pero sin quitar nada, solo añadiendo ciertos detalles.

Fuente: Delikatissen
Fuente: Munduk

¿No te gusta el sofá? Busca unas fundas (siempre que sean lavables) ajustables que te encanten y cambiaras por completo tu salón. Añade también fundas llamativas a los cojines, que den colorido al salón y consigan que estés en tu salsa.

Muchos de nosotros dudamos si comprar algún mueble de cierto valor económico o un buen y cómodo sofá donde estar la mar de a gusto por miedo a qué hacer con ellos si tenemos que cambiar de casa. Nuestra recomendación es que te quites esos miedos y, si te gustan ¡Hazte con ellos!

Si tienes que cambiarte de casa vas a tener que decorarla también a tu gusto para sentirla como tuya y “estar en casa”, por tanto, no tendrás más que adaptar la nueva decoración a los muebles o al sofá que hayas comprado (mucha de la decoración será la misma que ya tenías en el piso que acabas de dejar porque la reutilizarás, por lo que continuará combinando con esos productos), así que no supone ningún tipo de problema.

Todo lo contario, habrás disfrutado de ellos en el piso que dejaste y lo seguirás haciendo allá donde vayas.

12. Haz tu casa más viva con un toque de naturaleza.

Esto sí que está al alcance de tu mano y sin necesidad de obtener el consentimiento del propietario. Dale a tu piso alquilados toques naturales colocando plantas en cada rincón o hueco vacío, como complemento de tu mueble de recibidor, unas pequeñitas en el baño o incluso en la cocina como complemento decorativo.

Fuente: Best Bed Liner Ever

Ya sean plantas naturales o artificiales, el efecto que conseguirás será encantador, dará luminosidad a tu ambiente y hará la casa más acogedora. Con pequeñas dosis de toques verdes, te sentirás más a gusto, más cómodo, más feliz y orgulloso de la decoración y sentirás que estás en tu casa.

13. Por favor, un cambio de cortinas.

Punto muy importante y que es capaz de cambiar todo el estilo de una casa, son las cortinas que tengas. Por lo general, en los pisos alquilados las cortinas que ponen los arrendadores son las primeras y más baratas que han encontrado, sin tener en cuenta ni la funcionalidad, ni el diseño ni, mucho menos, la estética.

Incluso hay pisos que como ya cuentan con persianas, no se molestan en poner ni una cortina. Y eso, al fin y al cabo, es un favor que nos hacen sin quererlo, porque nos facilita el trabajo de decoración y nos da vía libre para poner las que nosotros queramos.

Fuente: Tumblr

Dependiendo de la estancia y la decoración que tengas, pon unos estores enrollables, unos paneles japoneses, cortinas de lamas verticales o venecianas, de tela tupida o de un estilo más clásico y señorial.

A la hora de elegir las cortinas debes tener en cuenta si hay o no persianas, la orientación de la vivienda por la luz natural que pueda entrar y lo luminosa u oscura que quieras tu estancia.

Si no tienes persianas en el piso que has alquilado, mi recomendación es que pongas cortinas con doble tela, que te sirva tanto para oscurecer la habitación o salón por completo y hacer un poco esa función de persiana, así como para dejar que entre un poco de luz natural, pero preservando tu intimidad.

Fuente: inredningshjalpen

En caso de que sí tengas persianas, que es lo más habitual, tendrás vía libre para escoger las que más te gusten y definan tu personalidad 8con colores llamativos o más serios y elegantes, con telas lisas o más rugosas, estores o paneles…).

14. Lava la cara de tu cocina.

La cocina es una de las estancias más importantes de una casa, pues en ella pasamos mucho tiempo y, como consecuencia, necesitamos estar lo más a gusto y encantados posibles en ella.

Cuando alquilamos un piso, los utensilios y el menaje de cocina suele ser antiguo, estar todo bastante desordenado y con la apariencia de haber sido muy utilizado por los anteriores inquilinos.

Nuestra recomendación es la siguiente: coge varias cajas de cartón grandes y empieza a retirar todos esos viejos utensilios que te encuentres en la cocina y déjalos guardaos para volver a ponerlos cuando te vayas.

Fuente: Lonny Magazine

El siguiente paso ya es ponerte a buscar cubiertos, vasos, sartenes, ollas…todo lo necesario para tener tu cocina bien equipadas. Hoy en día, todos estos utensilios los puedes encontrar por precios muy asequibles. Créenos, invierte un poco de dinero en renovar la cocina, lo agradecerás a cada hora de la comida.

Para hacer aún más tuya la cocina, puedes utilizar vinilos (de los que te hemos hablado antes) para decorar las paredes, el suelo, los electrodomésticos e incluso los muebles de almacenaje que hayan.

Cambiarás por completo el estilo de tu cocina, te sentirás mas en tu casa y disfrutaras mejor de los momentos culinarios en familia o en pareja.

15. Customízate el baño.

Otra de las estancias con mayor uso diario, que más pulcritud exige y donde queremos encontrarnos más cómodos y con la mayor intimidad posible es el baño.

Y no hay nada más íntimo y acogedor que tener el baño totalmente customizado, decorado a tu gusto y con los detalles que más te enamoran.

Fuente: Munduk

Por ello, coge la fregona, tus productos de limpieza, ponte los guantes y déjalo impecable. Recuerda: no tires nada, guárdalo para dejarlo como estaba en caso de que tengas que dejar el piso.

Para customizar el baño y hacerlo tuyo, es fundamental que cambies la cortina de la ducha (si tiene) y pongas una con un color llamativo que más se adapte a tu personalidad. Utiliza cortinas de ducha de plástico, resultan más higiénicas y son más fáciles de limpiar.

Utiliza las toallas como un elemento más de decoración y ponlas en lugares a la vista. Tenlas bien plegadas y organizadas, sino convertirás tu baño en una leonera. Dosificadores, porta cepillos y jaboneras o cestas y cajas para ordenar, e incluso papeleras de colores y portarrollos de pie son elementos que también te pueden ayudar con la decoración de tu baño. Juega con las texturas, tamaños y colores para generar un ambiente lo más personal e íntimo posible.

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